viernes, 8 de junio de 2012

HAY MOMENTOS...

Hay recetas que a lo largo de nuestra vida significan tanto.
Sabores que de repente te trasladan a la niñez, olores  que te identifican  y  remueven en la cesta de los recuerdos.
La cocina tiene un encanto especial, yo he cocinado en infinidad de cocinas, de pobres, de no tan pobres y de no tan ricos, en todas ellas e puesto tanto cariño en los alimentos, que las recetas salen solas, solo hace falta abrir la imaginación y disponer de los alimento como si de  un juego se tratara y disfrutar haciendo la receta que te propones hacer, con cariño, haciendo del momento algo bonito, con tu copa de vino, o con tu música o, con alguien especial.

A lo largo de mi vida los agradecimientos a mis amigos los hago cocinándoles, me consta que es el mejor regalo que les puedo hacer  y yo me siento muy orgulloso de ello.
La comida cuando llega acompañada de unos amigos, o simplemente de una soledad elegida sabe muy bien.
Me siento orgulloso de poder ofrecer mis recetas y comidas humildemente a personas que desgraciadamente no se pueden permitir un plato de comida y acuden a  comedores sociales donde están los mejores chef que he conocido en mi vida, personas solidarias que regalan su tiempo, que ofrecen su experiencia a cambio de nada, bueno no, perdón, si que recibimos, amor, amistad, cariño, ternura, sonrisa de un niño, risas, enfados, nostalgia, anécdotas, agradecimiento.
Como el que yo tengo para todos ellos, por hacerme mejor persona, por disfrutar de ratitos tan agradables, por darle la espalda al enfado y el rencor, por intentar ser un fisco feliz.



sábado, 12 de mayo de 2012

ENSALADILLA CASERA

La ensaladilla rusa no tiene secretos, pero a todos nos encanta una tapita de ensaladilla con unas croquetitas caseras, o con unas caballas en aceite escoltándola.
Para mí la ensaladilla es sinónimo de verano, de juventud, de risas en las piscinas, de alegría con mis padres junto a un plato de plástico con una  tapita de ensaladilla junto a unas lonchas de jamón cocido y pan.
Tengo la receta de mi madre, que es una ensaladilla normal, pero el hecho de que sea de ella la convierte en la mejor ensaladilla del mundo mundial.
En un caldero guisamos LAS PAPAS peladas junto a  3   ZANAHORIAS peladas, por otro lado en un cazo pequeño guisamos 3 HUEVOS.
Mientras se guisa todo en una picadora vamos picando 1CEBOLLA, UNAS ACEITUNAS, 4 PALITOS DE CANGREJO, MEDIA LATA DE PIMIENTOS ROJOS, EL HUEVO GUISADO  JUNTO A LAS ZANAHORIAS Y  AÑADIMOS AL BOL DOS LATAS DE ATÚN ESCURRIDAS.
Mezclamos todo bien y añadimos unas cucharadas al gusto de MAHONESA HELMANS.
        Cuando las papas estén guisadas, las escurrimos  y  le damos un golpe de fuego para secarlas, las escachamos con un tenedor y mezclamos todos los ingredientes.
Colocamos en una bandeja y cubrimos con la mahonesa restante, solo queda decorar la bandeja con los ingredientes que nos han sobrado, el pimiento, las aceitunas, el huevo y lo  te apetezca poner que para eso es tu ensaladilla casera que has hecho tu, y punto. Yo te doy unas ideítas.
Espero que me cuentes como ha quedado y  nunca te olvides de disfrutar haciéndola, un abrazo muy fuerte……
Se me olvidaba ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ABUELOOOOO!!!!!!!!!
La ensaladilla puedes servirla con……..
Unos palitos de MERLUZA, unos CHURRITOS DE PESCADO, unas LONCHAS DE JAMÓN COCIDO O SERRANO, unos FILETES DE CABALLAS, UNAS CROQUETAS CASERAS, unas PECHUGAS DE POLLO A LA PLANCHA, una TAPITA DE TORTILLA, una BUENA COMPAÑÍA, UNA CERVECITA, UN BUEN VINO…………


benitodiazrecetas@gmail.com

viernes, 11 de mayo de 2012

CREMA DE CHAMPIÑONES

La crema de champiñones es un plato muy nutritivo, delicioso y sano para tomar en la noche con una pieza de fruta, si te gustan los champis y quieres variar un poco, vamos a por la receta.



Lavamos en  una bandeja los CHAMPIÑONES y cortamos en dos si son muy grandes, yo los suelo comprar laminados. Luego picamos dos CEBOLLAS MEDIANAS finitas, picamos unos 50g de JAMÓN SERRANO en taquitos, picamos un DIENTE DE AJO y unas hojitas de perejil.
Ponemos dos cucharadas soperas de MANTEQUILLA en un caldero y sofreímos todos los ingredientes  unos 10 minutos.
Pasado ese tiempo añadimos una pizca de SAL y otra de PIMIENTA MOLIDA, una cucharada de HARINA  y mezclamos bien. (Reserva unos champiñones y unos taquitos de serrano)
VAMOS CON LA CREMA.
Yo suelo tener caldo de verduras congelado, pero si no es tu caso, añade medio litro de CALDO DE VERDURAS  EN BRIK , un VASO DE LECHE y un brik pequeño de NATA LIQUIDA  al guiso, mezcla bien y deja unos 10 minutos más.
Yo te aconsejo una cucharadita de AZÚCAR 
Pasa todo por la batidora hasta obtener una crema finita.
Cuando presentes el plato, añade unos taquitos de serrano con unos champis con una tostada de pan.
Como me ha sobrado friturita y tengo unas TARTETAS, pues te preparo muy  gustosamente un aperitivo, que lo disfrutes.

Benitodiazrecetas@gmail.com

lunes, 26 de marzo de 2012

ARVEJAS COMPUESTAS CON HUEVO DURO

Recuerdo comerlas con mis padres en Semana Santa en la Villa de la Orotava, donde las preparan realmente bien. Es plato de vigilia, austero, aunque muy sabroso y bastante contundente pese a la sencillez de sus ingredientes.

Guisamos LAS ARVEJAS unos diez minutos en agua hirviendo, que las cubra,( yo las compro congeladas).
Por otra parte en una sartén con aceite  de oliva, hacemos una fritura con una CEBOLLA, medio PIMIENTO, dos TOMATES DE SALSA Y UNOS dientes de AJOS machacados.

Cuando la fritura este medio echa le añadimos una pizca de OREGANO, dos hojitas de LAUREL, un poquito de CURCUMA (colorante natural) un poquito de SAL y otro de AZUCAR, dejamos que se haga a fuego lento.


Luego pasamos la salsa por un pasapuré y agregamos las arvejas hasta que se hagan del todo (tardaran unos diez minutos más o menos, depende de las arvejas.
Guisamos unos HUEVOS y los cortamos en lasquitas, con las que no solo adornaremos, sino que damos un punto al plato.

Además….
La palabra arveja es un vocablo Castellano absolutamente correcto y muy anterior  al guisante.
Yo me permito el atrevimiento y a las arvejas les pico unos taquitos de JAMÓN SERRANO y un poquito de panceta, (Dios me perdone) pero así están mucho más sabrosas junto a unas papitas guisadas.    

viernes, 23 de marzo de 2012

LA COCINA COMO TERAPIA

He asistido a unos talleres de cocina para un grupo de personas sometidos a  unos altos niveles  de estrés y ansiedad.



Creo que ha tenido un resultado muy positivo, pues la cocina como terapia resulta muy relajante y divertida, lo mejor es que carece de efectos secundarios. “Bueno si, cuando se quema y cuando hay que limpiarla”
Si algún día decides adentrarte en este mundo de cacharros, calderos y fogones, empezaras a experimentar lo agradable que puede parecer pasar un ratito liado en la cocina, preparando cualquier comida para los que quieres, “incluido tu” descubriendo, probando, imaginando y disfrutando.
Hasta los más pequeños disfrutan, yo organizaba con mis hijas tardes haciendo papas pizza, salchichas rellenas o tarta de galletas María.

Mi hija Victoria es una estupenda cocinera, aunque creo que mucho mejor repostera que, junto a Laura, la pequeña de la familia, hacen unos postres deliciosos, desde la tarta María Victoria de crema y limón, hasta la de Santiago de todos conocida, que junto a unas palmeritas de hojaldre cubren el paladar de cualquier goloso.
Yo desde muy pequeño ya jugueteaba en la cocina de mi madre, recuerdo las compras con mis padres en el mercado, el amanecer, el olor a fresco de las verduras, el bullicio de las personas y un sinfín de cosas buenas que te da nuestra amiga la cocina.


 Ya lo menciona Carlos Goñi en su magnífico libro “Déjate ser feliz”.


Ser feliz se parece a cocinar. Hay que usar buenos ingredientes y conocer la receta, pero eso no es todo. Hay que estar ahí, hay que acertar con la temperatura adecuada e ir probando para corregir de sal o añadir un poco de agua, hay que dejar que los ingredientes se liguen y cuezan, hay que saber esperar y retirar el puchero a tiempo. Dos platos cocinados por cocineros diferentes siguiendo la misma receta no saben igual. Solo saben igual los platos precocinados de forma industrial, que sacian pero dejan mucho que desear desde el punto de vista culinario..


Y cuánta razón tiene el amigo Carlos, la felicidad desde mi humilde punto de vista está basada en cajitas de pequeñas cosas que nos hacen feliz al hacerlas, desde cocinar, a dar un abrazo, a compartir una buena cena, a ver una peli, a pasear, en fin...
Este taller personalmente no solo me aporto compartir unas recetas fáciles a un grupo de alumnos, sino que aporto medio día de risas, compañerismo, unión, alguna que otra confesión y amistad, esto también es para mí encontrar la felicidad.

miércoles, 7 de marzo de 2012

MUCHAS FELICIDADES POR SUS LOGROS.

Mañana día 8 de marzo es el día de la mujer, no de la mujer trabajadora, ni de la mujer astronauta, sólo de la mujer.  

 Ese  ser tan maravilloso que es capaz de darnos la vida, de cuidarnos y de desvivirse por nosotros, es día de la Madre, de la Abuela.

Por eso me apetece poner una receta que me dio mi Madre con mucho cariño y que le dio mi Abuela con  mucho cariño a mi Madre.
Un bizcochón casero, algo tan simple como la vida, pero a veces un poquito más dulce.
Mi Abuela y mi Madre lo ofrecían a las visitas con un cortadito con un poquito de licor de naranja, siempre servido con mucho cariño.
La receta es bien sencilla, pero tiene unos resultados muy buenos, para desayunar o merendar, es el trocito de bizcochón que a todos apetece.
Separamos  las claras  de tres HUEVOS y en otro bol añadimos las yemas, un YOGUR DE LIMÓN, una  medida de yogur de ACEITE DE OLIVA, dos medidas de yogur de AZÚCAR INTEGRAL, tres medidas de yogur DE HARINA, un sobre de LEVADURA, la ralladura de UN LIMÓN Y MUCHO CARIÑO.
Untamos el molde de MANTEQUILLA, mezclamos todo y cuando esté bien unido, añadimos las claras a punto de nieve para volcarlo finalmente en el molde. Lo introducimos en el horno precalentado a 180º durante 40 minutos (más o menos)
Apagamos el horno,  dejamos que se temple, desmontamos y añadimos AZUCAR GLAS espolvoreado.
Sólo queda darles una sorpresa  en su día y servírselo con un cortadito con licor de naranja y una cascarita de limón.

     MUCHAS FELICIDADES.      

viernes, 2 de marzo de 2012

RECETAS SOLIDARIAS

Hoy he tenido el inmenso placer de compartir un ratito con Ángela.
Ángela es una mujer que toda su vida ha trabajado en la cocina, nacida en los años 40, cuando las mujeres eran “cocineras” y los hombres “chef”.
Ahora, su vida consiste en poder dar de comer a los más necesitados, su tiempo lo dedica a trabajar como cocinera de un comedor social.
Nada más entrar en el comedor hay un olor a natillas que me lleva a mi niñez, esas natillas que mi madre preparaba con una galleta María en medio.


Un fuerte abrazo y un beso son nuestra carta de presentación, Ángela se encuentra limpiando pescado, pues, de la Lonja han donado una bandeja.  


Ya tenemos la comida de mañana, me dice. Con las cabezas  haremos un
buen caldo y el resto del pescado lo hacemos encebollado con las papas que nos mandan del Merca.
Hay bastante fruta fresca, y una cajita de batidos nutricionales donados por una farmacia para las personas mayores más debilitadas; a veces se niegan a comer y sus condiciones son bastante precarias, el maldito destino a veces es cruel con quien no lo merece.
Del caldero central sale un aroma a fritura que sería las delicias de cualquier restaurante. Se está preparando un potaje de lentejas que junto a unos macarrones con atún, van a ser el menú de hoy.

Comemos un poco porque más tarde el volumen de trabajo no lo permitirá. Parece que estoy comiendo en el patio de mi abuela, el sabor al potaje me dispara a 1975, donde los sabores no se adulteraban y un potaje sabía a potaje, los macarrones a pesar  de ser de atún, tenían escondido un toque de chorizo que los hacía todavía más interesantes. Junto a vivencias, risas y anécdotas, escondían las penas y desolación de los comensales que allí se disponían a degustar esos platos hechos con tanto cariño.

Después de la natilla, toca coger fuerzas para empezar a servir a los comensales. Luego, hay que limpiar y preparar los ingredientes donados para utilizarlos al día siguiente.
No sólo regalan su experiencia, sino su tiempo, algo tan valioso  que nosotros apenas sabemos apreciar.
Tiempo para amar, compartir, sentir y disfrutar, aunque sea en un comedor Social.
La observo y veo la experiencia hecha calma, la bondad de sus ojos al señalarme una pareja de ancianos que, aún siendo pobres y casi no tener que comer, derrochan una serena alegría y de la mano, saludan a su “chef”.
Personas con historias, historias con recetas, yo cada día doy gracias por rodearme de personas tan buenas, vacunadas contra el egoísmo y la maldad.
Después de servir, limpiar y preparar todo para el día siguiente, me despido de Ángela y de su equipo de voluntarias, y observo un cartel pintado que me hace pensar.


 La experiencia adquirida, enriquecedora y humana. Dios los guarde por muchos años.